Hace unas horas me enteré de la muerte de Gustavo Ceratti, famoso cantante argentino. Reconocido en especial por haber formado parte de la exitosa banda ochentera de rock en español Soda Stereo. Y de otra gran estrella, Joan Rivers, quien dedicó toda su vida al humor y en ocasiones a la burla pesada de los demás artistas. Respetada por unos y odiada por otros o simplemente venerada porque sus críticas, eran las últimas consideradas para dejar o no tendencias en la moda.
Ambos muy diferentes. Uno hombre, otra mujer. Él con 55 años cumplidos el día en que partió Robin Williams (Agosto 11) y ella con 81 años celebrados por todo lo alto en el canal E! el pasado 8 de junio de éste año.
Él con una vida dedicada a la música y sin muchas alteraciones en su personalidad, con un gran sentido de la ayuda, enorme humor e inmensas y memorables ironías acerca del reggaeton y gusto de las buenas frases que su madurez le dieron.
Ella con una vida atareada en las alfombras rojas, en los programas de humor, en su inolvidable fashion police y en su vida retratada en los realities.
Aun no entiendo como la gente puede prestarse para mostrar su vida y su intimidad delante de las cámaras, claro que ella parecía feliz haciéndolo, pues era como una reina, como su majestad, quien mostraba su vida a los plebeyos y todo era libreteado.
La verdad hoy tuve grandes reacciones cuándo me dí cuenta de su muerte, de la de ambos. Pues ambos eran seres humanos. Y aunque se nota que había muchas cosas que me disgustaban de Joan Rivers, como sus comentarios y otras que amaba de Ceratti como sus canciones tan ciertas. Descansé.
Y no quiero decir que me alegré por su muerte ni mucho menos, pero me dio gusto que la familia de Gustavo Ceratti descansara después de 4 años de incertidumbre de un coma que dejara con esperanzas nulas su continuidad en el mundo terrenal. Me hizo descansar también que Joan Rivers, no tuviera una muerte dolorosa y postergada que tuviera que sufrir pasados los 80 años. Me alegró que fue inesperada y aunque triste, no tuvo una agonía para sus admiradores y familiares.
A los dos los quise conocer alguna vez en mi vida. Siempre quise ir a un concierto de Gustavo Ceratti o bien a una reunión de Soda, pero cuándo eso pasó, yo estaba bastante niña. Y siempre quise saber si estaba bien vestida según el concepto de Joan Rivers o bien de los Joan Rangers. Pero la vida es así y en algún plano irreal, se encontrarán y me encontraré con ellos.
Sin embargo y a pesar de sus diferencias. Hoy murieron los dos, con alguna distancia de horas, pero el mismo 4 de septiembre, el día del cumpleaños número 33 de la cantante Beyonce. Que los dos descansen en paz.


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